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El Henar congrega a miles de romeros que acuden a venerar a la Virgen de Cuéllar El acto principal de la jornada fue la misa Mayor en la pradera, seguida de la tradicional procesión El canto de la Salve volvió a ser el momento de más emocion Miles de peregrinos se dieron cita ayer en el paraje donde se sitúa el Santuario de Nuestra Señora del Henar, donde se desarrolló la tradicional romería, una celebración anual a la que acuden personas llegadas de todos los puntos de las provincias de Segovia y Valladolid, principales devotos de la imagen de la Virgen. Siguiendo la tradición, algunos de los romeros acudieron hasta el lugar a pie, en peregrinación, durante la noche y durante el día, para no faltar a los cultos y fiestas en honor a la Virgen del Henar. Los padres carmelitas del Santuario abrieron ayer un amplio horario de misas y confesiones para dar cobertura a la demanda que se forma y que tiene su máximo exponente a las 12.00 horas, cuando se celebra la Misa Mayor en la pradera, presidida por la imagen de la Virgen y que es seguida por centenares de fieles. Seguidamente tuvo lugar el acto más multitudinario, la procesión alrededor de la pradera, con la imagen de la Virgen del Henar en carroza. A lo largo de todo el recorrido, decenas de fieles no paran de bailar las típicas jotas castellanas delante de la imagen de la Virgen, al son de la música de las dulzainas y tamboriles. Otra de las tradiciones de este momento es la subida de niños a la carroza, junto a la Virgen, durante un tramo del trayecto, con el fin de que la imagen les acoja, bendiga y cobije bajo su manto. Un año más la carroza recorrió el trayecto rodeada de un cordón humano de seguridad, formado por voluntarios, con el fin de tener mayor movilidad a la hora de desplazar la carroza que transporta a la Virgen, puesto que se forman grandes aglomeraciones alrededor de la imagen. Música, danzas, gritos de ¡Viva la Virgen del Henar! ó ¡Viva la Morenita!, como es conocida popularmente la imagen, se sucedieron a lo largo de las más de dos horas de procesión. El paseo por la pradera concluyó con uno de los momentos más emocionantes de toda la jornada: el canto de la salve a la puerta del Santuario, antes de que la Virgen regrese de nuevo a su camarín, que por otra parte, también fue visitado a lo largo de la jornada por miles de fieles. Una leyenda dice que la imagen de la Virgen fue traída desde Antioquía en el año 67 y que fue enterrada ante la invasión musulmana y se apareció a un pastor en el año 1580 en la fuente del Cirio. Los datos históricos, en cambio, dicen que es una imagen románica del siglo XII y que perteneció a un poblado desaparecido, que llevaba el nombre de Santa María del Henar. La talla tiene policromía en azul y rojo tanto del siglo XII como del siglo XVI. Sus rasgos son muy elementales. A partir de los siglos XVII y durante el XVIII su devoción alcanzó gran renombre, debido a lo cual el Santuario fue edificándose y configurándose con la forma que hoy presenta. En el año 1621 el Papa Gregorio XV concedió la fiesta del Henar el domingo anterior a San Mateo, festividad que se celebra el día 21 de septiembre, por lo que la fecha de esta Solemnidad y su romería se mueve de forma anual entre los días 14 y 20 de septiembre. La historia continúa en el año 1831, cuando el rey Fernando VII concedió unas siete hectáreas de territorio alrededor del Santuario. Pero no fue hasta el año 1924 cuando la Orden del Carmen se hace cargo del mismo, lo que ocurre aún en la actualidad. Una comunidad de Padres Carmelitas vive de forma habitual en el lugar y veneran a la Virgen y realizan cultos a diario. Seguridad Para la celebración de esta romería también se prepara un amplio dispositivo de seguridad, que trata de cubrir las necesidades de todos los romeros que se dan cita en la pradera. La Policía Local de Cuéllar desplaza hasta el lugar diversos efectivos, ya desde la tarde-noche del sábado. Se encargan principalmente de la organización del mercadillo y de la seguridad en la pradera. Hasta el lugar también acude la Guardia Civil y se desplaza un camión de extinción de incendios para prevenir los posibles riegos por el fuego en la zona, aunque la realización de hogueras en la pradera está totalmente prohibida. El grupo de voluntarios de Protección Civil de Cuéllar también desplaza un equipo a la zona, con el fin de realizar una primera atención de las emergencias que puedan ocurrir en el lugar. A todo este trabajo se suma el de decenas de voluntarios que colaboraron en las tareas de limpieza y organización. Un dispositivo similar se trasladará hasta el lugar el próximo domingo, 21 de septiembre, cuando se celebre la festividad de El Henarillo, romería con menor número de visitantes. Textos tomados de Nortecastilla.es
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